El Centro de Artes Centrífugas Anárquicas (CACA) nace con la vocación de acercarse al arte esquivando las estructuras museísticas establecidas, con la voluntad de abandonar los espacios existentes para explorar aquellos todavía no pensados, pero que pueden estar por llegar. En nuestro centro de arte el espectador podrá participar activamente, su visita se asemejará a la incursión en el taller de un artista: en él podrá sorprenderse con las piezas durante su proceso de creación, tomarlas entre sus manos, cambiarlas de lugar, y aproximarlas a un nuevo punto de luz cuando lo considere necesario.
En nuestro centro trabajamos por un arte emancipador, que nos haga más libres en nuestro modo de pensar y de relacionarnos con el mundo. Para ello, consideramos necesario quebrar el modelo actual de exposición de las obras en los centros de artes y museos, cuestionar los espacios y los recorridos convencionales. Pretendemos crear un “centro centrífugo”, donde el visitante no encuentre las piezas extraídas de su contexto original, en un espacio aséptico poblado por marcos, vitrinas y rodeado por paredes blancas, sino que pueda desplazarse y experimentar las obras en su lugar originario: inmersas en la propia vida. Queremos un arte personal e intransferible. Queremos más cercanía con las obras, poder tocarlas, olerlas, sentirlas en su proximidad. Queremos un arte lúdico, dinámico, queremos ámbitos específicos para las obras, espacios con cargas significantes, espacios que vean transformada su función con la presencia de las obras.
Basta sentirse miembro del CACA para comenzar a mirar de otra manera, para sorprenderse con todo aquello que nos rodea. En el CACA queremos alejarnos de la idea del arte como espectáculo, y ofrecer un centro centrífugo de arte anárquicas que no tenga puertas grandes, a la medida de los grandes artistas, sino puertas pequeñas, a la medida de los modestos espectadores. En nuestro Centro de Artes Centrífugas Anárquicas sólo hay espacio para obras de arte baratas: basta pagar el precio de la contemplación activa para que el visitante pueda llevarse en la imaginación cualquiera de las obras que contiene.
(El CACA fue una institución museística imaginaria y efímera realizada por Ana Vidal, Marcela Rojas, Alba Gil, Lucía Ortiz, Ignacio Miranda, Maria José Ollero, Pedro, Victoria Gil-Delgado dentro del “Taller de artes ficticias” coordinado por Sandra Santana en el CA2M, en marzo de 2011)





















