Me perdone WordPress, pero yo ya no sé cómo categorizar las cosas: “uncategorized”, dice la etiqueta. Todavía me recupero del fin de semana pasado en Logroño, con María, Lorena, Isabel y Helios (la troupe); con Frank (el habitante de la Luna) y su muñequito marinero (indescriptible, el muñequito marinero); con Helena (¡viva Helena!), con Jesús… (¡…!), con Gloria y Víctor (y su sueño del carro volando con burros sobre el cielo marroquí), con Sonia y Carles (que prestaron su salón a los músicos e improvisaron escenario bajo la lluvia), con Javier (que lo agitó todo para que pasase lo que pasó) y con el resto de los sketchcrawlers…
Y a todo esto, Clara nos hizo estos bellos dibujos de recuerdo, y qué bien tener una pared donde poder colgarlos.
El laberinto de la palabra. Karl Kraus y la Viena de fin de siglo ha recibido este premio, pero Sandra ya tenía el suyo, que es estar rodedada de gente tan bonita en la vida…
Esto fue lo que pasó: Postales desde el limbo. Y pasó también por allí Vicente Almazán. Y todo pasó en compañía (qué maravillosa compañía) de Helena Santolaya: ella tomó las fotos y supo darle el tamaño justo a las ventanas del poema.
El Museo de Artes Rotativas (M.A.R.) nace con la ilusión de convertirse en un espacio abierto y desplegable. Antítesis de los museos convencionales, contenedores cerrados de obras de arte, con nuestra propuesta queremos dar la vuelta al concepto de museo, sacar lo de dentro fuera, flexibilizando así las estructuras de difusión y creación artística. Nuestra propuesta consiste en convertir los caros edificios que albergan las obras de arte en baratos recortables de papel y cartón al alcance de cualquiera.
El M.A.R. es un museo que fluye, un conitnuum variado y policromo de resonancias que se entretejen y deshilvanan sin cesar. Su sede consiste en un número indefinido (siempre ampliable y apilable) de cajas de cartón que viajan por correo de un hogar a otro, de una institución a otra. El M.A.R. es en esencia múltiple y lúdico. Como mensajes dentro de una botella, las salas navegan desde las manos de artistas anónimos hasta los ojos de espectadores anónimos. Nuestras cajas, como aquellas a través de las que el mago hace desaparecer a su joven ayudante, son espacios de ilusionismo, cartografías de extravíos, puertas de entrada a una emocionante experiencia estética colectiva en diferido.
Guía de navegación
El M.A.R. abre sus puertas con la inauguración de siete salas especialmente creadas para la ocasión (Sala Madame du Deffand, Sala Zoo-ántropo, Sala de las “frottografencias”, etc.). Las dependencias de nuestro museo consisten en cajas de cartón dentro de las que siete artistas anónimos han guardado todo lo necesario para armar una exposición en cualquier lugar del mundo. Aquel espectador afortunado que reciba una de estas cajas tiene la posibilidad de armar una dependencia del Museo de Artes Rotativas en la oficina, en el patio del colegio, en la cocina, en el jardín trasero de su casa o en cualquier otro lugar, y exhibir su interior tanto tiempo como desee. Para ello, sólo tiene que delimitar, con la tiza que encontrará en la caja-sala de nuestro museo, un espacio imaginario, situar en un lugar visible el logotipo del M.A.R. y disponer los elementos que contiene la caja del modo que mejor le parezca. Una vez finalizada la exposición, el espectador-creador podrá incluir nuevos elementos en la caja y enviarla a otro destinatario.
Asimismo, cualquiera puede hacerse con una caja de cartón, ponerle el nombre de nuestro museo, llenarla de todos aquellos objetos, ilusiones e ideas que quiera compartir y ¡lanzarla al M.A.R. de la recepción anónima de obras de arte!
(El MAR fue una institución museística imaginaria y efímera realizada por Concha López, Melissa Suárez, María Revueltas, Noni Benegas, Jesús Vizuete y Lorena Campos dentro del “Taller de artes ficticias” coordinado por Sandra Santana en el CA2M, en abril de 2011)
El Centro de Artes Centrífugas Anárquicas (CACA) nace con la vocación de acercarse al arte esquivando las estructuras museísticas establecidas, con la voluntad de abandonar los espacios existentes para explorar aquellos todavía no pensados, pero que pueden estar por llegar. En nuestro centro de arte el espectador podrá participar activamente, su visita se asemejará a la incursión en el taller de un artista: en él podrá sorprenderse con las piezas durante su proceso de creación, tomarlas entre sus manos, cambiarlas de lugar, y aproximarlas a un nuevo punto de luz cuando lo considere necesario.
En nuestro centro trabajamos por un arte emancipador, que nos haga más libres en nuestro modo de pensar y de relacionarnos con el mundo. Para ello, consideramos necesario quebrar el modelo actual de exposición de las obras en los centros de artes y museos, cuestionar los espacios y los recorridos convencionales. Pretendemos crear un “centro centrífugo”, donde el visitante no encuentre las piezas extraídas de su contexto original, en un espacio aséptico poblado por marcos, vitrinas y rodeado por paredes blancas, sino que pueda desplazarse y experimentar las obras en su lugar originario: inmersas en la propia vida. Queremos un arte personal e intransferible. Queremos más cercanía con las obras, poder tocarlas, olerlas, sentirlas en su proximidad. Queremos un arte lúdico, dinámico, queremos ámbitos específicos para las obras, espacios con cargas significantes, espacios que vean transformada su función con la presencia de las obras.
Basta sentirse miembro del CACA para comenzar a mirar de otra manera, para sorprenderse con todo aquello que nos rodea. En el CACA queremos alejarnos de la idea del arte como espectáculo, y ofrecer un centro centrífugo de arte anárquicas que no tenga puertas grandes, a la medida de los grandes artistas, sino puertas pequeñas, a la medida de los modestos espectadores. En nuestro Centro de Artes Centrífugas Anárquicas sólo hay espacio para obras de arte baratas: basta pagar el precio de la contemplación activa para que el visitante pueda llevarse en la imaginación cualquiera de las obras que contiene.
(El CACA fue una institución museística imaginaria y efímera realizada por Ana Vidal, Marcela Rojas, Alba Gil, Lucía Ortiz, Ignacio Miranda, Maria José Ollero, Pedro, Victoria Gil-Delgado dentro del “Taller de artes ficticias” coordinado por Sandra Santana en el CA2M, en marzo de 2011)
Memorias del ZCTZ. Lo que fue, es y será el Zí(r)c(u)lo (in)estable de tiza en 2009.
In March 2009 the first Printemps des Poètes is going take place in Berlin.
All poetry lovers are called upon to participate. From 2nd to 15th March there will be poetic mini-activities and larger projects in many districts of Berlin.